Que las universidades públicas y privadas del estado de Puebla ya están en el proceso de revisar hacia donde desahogarán los costos que se incrementarán en su operación, por los impuestos aprobados por el Congreso de la Unión a partir del primero de enero del 2010, porque los costos globales son tan altos, que no pueden poner en riesgo su viabilidad.
Que la deserción que se espera es alarmante, porque según algunos expertos la situación de crisis del país y la carga impositiva aprobada por los diputados y los senadores, pueden provocar una caída en la matrícula, que se prevé en instituciones privadas de hasta el 30 por ciento y de hasta el 15 por ciento en universidades públicas.
Que aunque no lo digan públicamente, en las universidades particulares serán los estudiantes los que carguen con esa imposición del gobierno federal y que se verá reflejada en costos mayores en el pago de las colegiaturas y en otras cuotas institucionales que tienen que pagar una vez matriculados en las diversas casas de estudio, pero queda claro que las universidades no absorberán el costo, aunque en el discurso así lo hagan ver las autoridades.
Que aunque el descontento es casi generalizado de todos los rectores y directores generales, hay algunos que prefirieron guardar silencio para evitar poner el riesgo su lealtad con el presidente de la república, entre ellos, el rector de la UDLA, Luis Ernesto Derbez Bautista, que como delegado nacional del Partido Acción Nacional (PAN) tuvo que alinearse y aceptar las decisiones de sus superiores.
Que lo primero que veremos en las instituciones de educación superior será un alza en las colegiaturas, sobre todo en aquellas escuelas pequeñas y “de marca patito” que no podrán subsistir sin el respaldo del recurso de sus estudiantes, porque hay algunas universidades serias, como la UPAEP, que ya se comprometieron a absorber el costo de manera institucional, pero otras no tendrán alternativa y tendrán que pegarle a los bolsillos de los jóvenes estudiantes.
Que las consecuencias pintan catastróficas porque los impuestos se suman a una situación de crisis y las familias no tendrán suficientes recursos para mantener a sus hijos en las escuelas y muchas optarán por buscar espacios en las escuelas públicas y otras de plano esperarán mejores momentos para retomar los estudios, porque la crisis que viene se prevé de consecuencias alarmantes.
Que la guerra que viene será encarnizada, porque las universidades perdieron la lucha ante el Congreso de la Unión, pero les dejaron abierta la posibilidad de concursar por recursos extraordinarios y, en ese rubro, todas las instituciones querrán obtener los mejores recursos, pero eso tendrá que ser por medio de la presentación de proyectos y ahí se verá quién es quién dentro del ranking educativo nacional.